segunda-feira, 13 de dezembro de 2010

Centenário de morte de Leon Tolstói, mestre de Gandhi



Por Leonardo Boff

Tolstoi foi o precursor do pacifismo

Ocupando lugar central da sala de estar de minha casa há impressionante quadro de um pintor polonês mostrando Tolstói (1828-1910) sendo abraçado pelo Cristo coroado de espinhos. Ele está vestido como um camponês russo e parece extuado como a simbolizar a humanidade inteira chegando finalmente ao abraço infinito da paz depois de milhões de anos ascendendo penosamente o caminho da evolução. Foi um presente que recebi do então Presidente da Assembleia da ONU Miguel d’Escoto Brockmann, grande devoto do pai do pacifismo moderno. No dia 20 de novembro celebrou-se o centenário de sua morte em 1910. Ele merece ser recordado não só como um dos maiores escritores da humanidade com seus romances Guerra e Paz (1868) e Anna Karenina (1875) entre outros tantos, perfazendo 90 volumes, mas principalmente como um dos espíritos mais comprometidos com os pobres e com a paz, considerado o pai do pacifismo moderno.

Para nós teólogos, conta especialmente o livro O Reino de Deus está em vós escrito depois de terrível crise espiritual quando tinha 50 anos (1878). Frequentou filósofos, teólogos e sábios e ninguém o satisfez.

Foi então que mergulhou no mundo dos pobres. Foi ai que redescobriu a fé viva “aquela que lhes dava possibilidade de viver”. Tolstói considerava esta obra a mais importante de tudo o que escreveu. Seus famosos romances tinha-os, como confessa no Diário de 28/20/1895, “conversa fiada de feirantes para atrair fregueses com o objetivo de lhes vender depois outra coisa bem diferente”. Levou três anos para terminá-la (1890-1893.

Saiu no Brasil pela Editora Rosa dos Tempos (hoje Record) em 1994, com bela introdução de Frei Clodovis Boff, mas infelizmente esgotada.

O Reino de Deus está em vós, logo traduzido em várias línguas, teve enorme repercussão, gerando aplausos e acirradas rejeições. Mas a maior influência foi sobre Gandhi. Mergulhado também em profunda crise espiritual, acreditando ainda na violência como solução para os problemas sociais, leu o livro em 1894. Causou-lhe uma abissal comoção: ”a leitura do livro me curou e fez de mim um firme seguidor da ahimsa (não violência)”. Distribuía o livro entre amigos e o levou para a prisão em 1908 para meditá-lo. O apóstolo da “não-violência ativa” teve como mestre a Leon Tolstói. Este foi excomungado pela Igreja Ortodoxa e o livro vetado pelo regime czarista.

Qual a tese central do livro? É a palavra de Cristo: “Não resistais ao mal” (Mt 5,39). O sentido é: “Não resistais ao mal com o mal”. Ou não respondais a violência com violência. Não se trata de cruzar os braços, mas de responder à violência com a não-violência ativa: com a bondade, a mansidão e o amor. Em outra forma: “não revidar, não retaliar, não contra-atacar, não se vingar”. Estas atitudes verdadeiras possuem uma força intrínseca invencível como ensina Gandhi. Para o profeta russo tal preceito não se restringe ao cristianismo. Ele traduz a lógica secreta e profunda do espírito humano que é o amor. Toca no sagrado que está dentro de cada um. Por isso o título do livro O Reino de Deus está em vós.

Gandhi traduziu a nao-violência tolstoiana como não-cooperação, desobediência civil e repúdio ativo a toda servilidade. Tanto ele como Tolstói sabiam que o poder se alimenta da aceitação, da obediência cega e da submissão. Porque tanto o Estado quanto a Igreja exigem estas atitudes servis, desqualifica-as de forma contundente. São instituições que tolhem a liberdade, atributo inalienável e definitório do ser humano. No frontispício do livro lemos a frase de São Paulo: “não vos torneis servos dos homens”(1Cor 7,23).

Para Tolstói o cristianismo é menos uma doutrina a ser aceita do que uma prática a ser vivida. Ele está à frente e não atrás. Para trás parece que faliu. Mas à frente é uma força que não foi ainda totalmente experimentada. E é urgente praticá-la.

Profeticamente Tolstói percebia a irrupção de guerras violentas, como, de fato, ocorreram. A casa está pegando fogo e não há tempo para se perguntar se é preciso sair ou não.

Tolstói tem uma mensagem para o momento atual, pois os grandes continuam acreditando na violência bélica para resolver problemas políticos no Iraque e no Afeganistão. Mas outros tempos virão. Quando o pintinho já não pode mais ficar no ovo, ele mesmo rompe a casca com o bico e então nasce. Assim deverá nascer uma nova era de não-violência e de paz.

Leonardo Boff é teólogo, filósofo e escritor.

quinta-feira, 9 de dezembro de 2010

Anonymous: Nuestro mensaje, intenciones y objetivos potenciales



"Aquellos que niegan la libertad a los demás, no la merecen para ellos mismos."
- Abraham Lincoln


"Aquel que sacrifica la libertad por seguridad, no merece ninguna de las dos."
– Benjamin Franklin



Hola, mundo. Somos Anonymous. Lo que sepáis o no sepáis sobre nosotros es irrelevante. Hemos decidido escribiros a vosotros, a los medios a todos los ciudadanos y ciudadanas del mundo libre para informaros de nuestro mensaje, nuestras intenciones, objetivos potenciales y la campaña que hemos puesto en marcha por la libertad.

"Esto es cierto —
Bajo el imperio de los grandes hombres
La pluma es más poderosa que la espada."
- Richelieu o la Conspiración, Edward Bulwer-Lytton


El mensaje es simple: Libertad de Expresión. Anonymous está haciendo una campaña pacífica por la Libertad de Expresión en todas partes y en todas sus formas. Libertad de expresión para: Internet, el periodismo y los periodistas y los ciudadanos de todo el mundo. Al margen de lo que pienses o quieras expresar: Anonymous está haciendo campaña por ti.

Las recientes noticias sobre nuestras campañas han sido, en el mejor de los casos, mal informadas. Anonymous no es siempre el mismo grupo de gente. Se dice de la Constitución de los Estados Unidos que es un documento vivo, porque se puede editar, enmendar, modificar conforme a la voluntad del pueblo para acomodarse a las necesidades del pueblo. De la misma forma, Anonymous es una idea viva. Anonymous es una idea que se puede editar, actualizar, enmendar, cambiar en un instante. Somos una conciencia viva. No somos una organización terrorista como los gobiernos, los demagogos y los medios os querrán hacer creer.

En este momento Anonymous es una conciencia concentrada en una campaña pacífica por la Libertad de Expresión. Pedimos al mundo que nos apoye, pero no por nosotros, sino por vosotros mismos. Cuando los gobiernos controlan la libertad os controlan a vosotros. Internet es el último bastión de libertad en este mundo tecnológico en constante evolución. Internet es capaz de conectarnos a todos. Cuando estamos conectados somos fuertes. Cuando somos fuertes tenemos poder. Cuando tenemos poder somos capaces de hacer lo imposible. Por eso es por lo que el gobierno está actuando sobre Wikileaks. Esto es lo que temen. Tienen miedo a nuestro poder cuando estamos unidos. No olvidemos esto.

"…Debemos temer a los hombres malvados. Pero no hay maldad que debamos temer más que la indiferencia de los hombres buenos."
- Monseñor, Boondock Saints


Las intenciones de Anonymous son claras. No somos vigilantes, a pesar de la cita de Boondock Saints, somos personas en una campaña por la libertad. La intención de Anonymous es cambiar la visión que actualmente tienen los gobiernos y la gente sobre la verdadera Libertad de Expresión e Internet. Anonymous está dispuesto, preparado y capaz para hacer campaña por la libertad de todos y todas. Estamos en campaña ahora mismo, mientras lees las noticias, ves televisión, discutes con tu pareja, quieres a tus hijos, odias a tu vecino, criticas a la persona que tienes al lado.

Estamos en campaña. El objetivo es simple: ganar el derecho a mantener Internet libre de todo control por parte de ninguna entidad, corporación o gobierno. Haremos esto mientras nos quede aliento. No lo hacemos por nosotros mismos, sino por todo el mundo y sus gentes.

"La verdad es tomada por traición en el imperio de la mentira."
- Ron Paul


Prestad atención ciudadanos, gobiernos, mundo. La campaña pacífica de Anonymous se centrará en cualquier organización, corporación, gobierno o entidad hasta que Internet sea verdaderamente libre.

Anonymous está haciendo lo que muchas campañas exitosas han hecho antes: una sentada. Puede que sea difícil de comprender, pero una sentada digital es la forma más eficaz de mostrar que todos y todas merecemos la Libertad de Expresión y un Internet libre. Nuestro métodos pueden parecer, desde fuera, crueles con las entidades a las que se dirgie nuestra campaña, pero recordad que apoyando a la censura, lo que están haciendo es negarnos a todos un derecho humano fundamental.

Cualquier persona, corporación, gobierno o entidad que deje de apoyar a la censura y comience a promover la Libertad de Expresión y un Internet libre se convertirá en nuestro aliado. Anonymous, en este momento, quiere persuadirlos en lugar de dañarlos. Estamos en campaña por la libertad de todos, incluso de quienes se nos oponen.

No nos temáis. La campaña de Anonymous no pretende dañar a ningún ciudadano individual, ni organización, página web o gobierno que apoye una verdadera libertad de expresión. El pasado de Anonymous no es nuestro futuro. Estamos aquí por todos vosotros, para hacer campaña por todos vosotros. Donde otros han prometido y fracasado, nosotros mantenemos esta promesa y perseveraremos, por todos.

No todo lo que se atribuye a Anonymous es obra nuestra. No somos la misma conciencia a cada hora, mes o año. No creáis todo lo que oís o leéis en las noticias. A Anonymous a menudo se le atribuyen acciones que no pertenecen a la campaña de Anonymous. El núcleo verdadero de Anonymous está aquí para ayudar al mundo libre. Anonymous desea representar la verdad y pide lo mismo de los ciudadanos, los medios y los gobiernos.

http://anonops.blogspot.com/p/espanol.html

Wikileaks merece proteção, não ameaças e ataques



Na sua memorável decisão no caso dos Pentagon Papers, o Supremo Tribunal dos EUA declarou: "só uma imprensa livre e sem restrições pode efetivamente revelar fraude no governo". Hoje, a tempestade vertiginosa em torno do Wikileaks reforça a necessidade de defender o direito de todos os media revelarem a verdade.

Por Julian Assange*
[08 de dezembro de 2010 - 13h58]

Em 1958 o jovem Rupert Murdoch, então proprietário e editor do jornal The News, de Adelaide, escreveu: "Na corrida entre o segredo e a verdade, parece inevitável que a venda sempre vença".

A sua observação talvez reflita o desmascaramento feito pelo seu pai, Keith Murdoch, de que tropas australianas estavam sendo sacrificadas inutilmente nas praias de Galipoli por comandantes britânicos incompetentes. Os britânicos tentaram calá-lo, mas Keith Murdoch não foi silenciado e os seus esforços levaram ao término da desastrosa campanha de Galipoli. Aproximadamente um século depois, o Wikileaks também publica destemidamente fatos que precisam ser tornados públicos.

Criei-me numa cidade rural em Queensland onde as pessoas falavam dos seus pensamentos diretamente. Elas desconfiavam do governo como de algo que podia ser corrompido se não fosse vigiado cuidadosamente. Os dias negros de corrupção no governo de Queensland, antes do inquérito Fitzgerald, testemunham o que acontece quando políticos amordaçam os media que informam a verdade.

Estas coisas ficaram em mim. Wikileaks foi criado em torno destes valores centrais. A ideia, concebida na Austrália, era utilizar tecnologias da internet de novas maneiras a fim de relatar a verdade.

Wikileaks cunhou um novo tipo de jornalismo: jornalismo científico. Trabalhamos com outros media para levar notícias às pessoas, assim como para provar que são verdadeiras. O jornalismo científico permite-lhe ler um artigo e então clicar online para ver o documento original em que se baseia. Esse é o modo como pode julgar por si próprio: Será verdadeiro este artigo? Será que o jornalista informou com rigor?

Sociedades democráticas precisam de meios de comunicação fortes e Wikileaks faz parte desses media. Os media ajudam a manter o governo honesto. Wikileaks revelou algumas verdades duras acerca das guerras do Iraque e Afeganistão, e desvendou notícias acerca da corrupção corporativa.

Há quem diga que sou anti-guerra: para que conste, não sou. Por vezes os países precisam ir à guerra e há guerras justas. Mas não há nada mais errado do que um governo mentir ao seu povo acerca daquelas guerras, pedindo então a estes mesmos cidadãos para porem as suas vidas e os seus impostos ao serviço daquelas mentiras. Se uma guerra é justificada, então digam a verdade e o povo decidirá se a apoia.

Se já leu algum dos registros da guerra do Afeganistão ou do Iraque, algum dos telegramas da embaixada dos EUA ou algumas das histórias acerca das coisas que Wikileaks informou, considere quão importante é para todos os media ter capacidade para relatar estas coisas livremente.

Wikileaks não é o único divulgador dos telegramas de embaixadas dos EUA. Outros media, incluindo The Guardian britânico, The New York Times, El Pais na Espanha e Der Spiegel na Alemanha publicaram os mesmos telegramas.

Mas é o Wikileaks, como coordenador destes outros grupos, que tem enfrentado os ataques e acusações mais brutais do governo dos EUA e dos seus acólitos. Fui acusado de traição, embora eu seja australiano e não cidadão dos EUA. Houve dúzias de apelos graves nos EUA para eu ser "removido" pelas forças especiais estadunidenses. Sarah Palin diz que eu deveria ser "perseguido e capturado como Osama bin Laden", um projeto de republicano no Senado dos EUA procura declarar-me uma "ameaça transnacional" e desfazer-se de mim em conformidade. Um conselheiro do gabinete do primeiro-ministro do Canadá apelou na televisão nacional ao meu assassinato. Um blogueiro americano apelou para que o meu filho de 20 anos, aqui na Austrália, fosse sequestrado e espancado por nenhuma outra razão senão a de atingir-me.

E os australianos deveriam observar com nenhum orgulho o deplorável estímulo a estes sentimentos por parte de Julia Gillard e seu governo. Os poderes do governo australiano parecem estar à plena disposição dos EUA quer para cancelar meu passaporte australiano ou espionar e perseguir apoiadores do Wikileaks. O procurador-geral australiano está fazendo de tudo o que pode para ajudar uma investigação estadunidense destinada claramente a enquadrar cidadãos australianos e despachá-los para os EUA.

O primeiro-ministro Gillard e a secretária de Estado Hillary Clinton não tiveram uma palavra de crítica para com as outras organizações de media. Isto acontece porque The Guardian, The New York Times e Der Spiegel são antigos e grandes, ao passo que Wikileaks ainda é jovem e pequeno.

Nós somos os perdedores. O governo Gillard está tentando matar o mensageiro porque não quer que a verdade seja revelada, incluindo informação acerca do seu próprio comportamento diplomático e político.

Terá havido alguma resposta do governo australiano às numerosas ameaças públicas de violência contra mim e outros colaboradores do Wikileaks? Alguém poderia pensar que um primeiro-ministro australiano defendesse os seus cidadãos contra tais coisas, mas houve apenas afirmações de ilegalidade completamente não fundamentadas. O primeiro-ministro e especialmente o procurador-geral pretendem cumprir seus deveres com dignidade e acima da perturbação. Fique tranquilo, aqueles dois pretendem salvar as suas próprias peles. Eles não conseguirão.

Todas as vezes que Wikileaks publica a verdade acerca de abusos cometidos por agências dos EUA, políticos australianos cantam um coro comprovadamente falso com o Departamento de Estado: "Você arriscará vidas! Segurança nacional! Você põe tropas em perigo!" Mas a seguir dizem que não há nada de importante no que Wikileaks publica. Não pode ser ambas as coisas, uma ou outra. Qual é?

Nenhuma delas. Wikileaks tem um histórico de quatro anos de publicação. Durante esse tempo mudamos governos, mas nem uma única pessoa, que se saiba, foi prejudicada. Mas os EUA, com a conivência do governo australiano, mataram milhares de pessoas só nestes últimos meses.

O secretário da Defesa dos EUA, Robert Gates, admitiu numa carta ao Congresso estadunidense que nenhuma fonte de inteligência ou métodos sensíveis haviam sido comprometidos pela revelação dos registros de guerra afegãos. O Pentágono declarou que não havia evidência de que as informações do Wikileaks tivessem levado qualquer pessoa a ser prejudicada no Afeganistão. A Otan em Cabul disse à CNN que não podia encontrar uma única pessoa que precisasse de proteger. O Departamento da Defesa australiano disse o mesmo. Nenhuma tropa ou fonte australiana foi prejudicada por qualquer coisa que tivéssemos publicado.

Mas as nossas publicações estavam longe de serem não importantes. Os telegramas diplomáticos dos EUA revelam alguns fatos estarrecedores:

Os EUA pediram aos seus diplomatas para roubar material humano pessoal e informação de responsáveis da ONU e de grupos de direitos humanos, incluindo DNA, impressões digitais, escanerização de íris, números de cartão de crédito, passwords de internet e fotos de identificação, violando tratados internacionais. Presumivelmente, diplomatas australianos na ONU também podem ser atacados.

O rei Abdula da Arábia Saudita pediu que os EUA atacassem o Irã.

Responsáveis na Jordânia e no Bahrein querem que o programa nuclear do Irã seja travado por quaisquer meios disponíveis.

O inquérito do Iraque na Grã-Bretanha foi viciado para proteger "US interests".

A Suécia é um membro encoberto da Otan e a partilha da inteligência dos EUA é resguardada do parlamento.

Os EUA estão agindo de forma agressiva para conseguir que outros países recebam detidos libertados da Baia de Guantánamo. Barack Obama só concordou em encontrar-se com o presidente esloveno se a Eslovênia recebesse um prisioneiro. Ao nosso vizinho do Pacífico, Kiribati, foram oferecidos milhões de dólares para aceitar detidos.

Na sua memorável decisão no caso dos Pentagon Papers, o Supremo Tribunal dos EUA declarou: "só uma imprensa livre e sem restrições pode efetivamente revelar fraude no governo". Hoje, a tempestade vertiginosa em torno do Wikileaks reforça a necessidade de defender o direito de todos os media revelarem a verdade.


* Julian Assange é fundador e editor-chefe do Wikileaks


Fonte: www.theaustralian.com.au, publicado por Vermelho.

Wikileaks: O 1º preso político global da internet e a Intifada eletrônica



Por Idelber Avelar

Julian Assange é o primeiro geek caçado globalmente: pela superpotência militar, por seus estados satélite e pelas principais polícias do mundo. É um australiano cuja atividade na internet catapultou-o de volta à vida real com outra cidadania, a de uma espécie de palestino sem passaporte ou entrada em nenhum lugar. Ele não é o primeiro a ser caçado pelo poder por suas atividades na rede, mas é o primeiro a sofrê-lo de um jeito tentacular, planetário e inescapável.

Enquanto que os blogueiros censurados do Irã seriam recebidos como heróis nos EUA para o inevitável espetáculo de propaganda, Assange teve todos os seus direitos mais elementares suspensos globalmente, de tal forma que tornou-se o sujeito mundialmente inospedável, o primeiro, salvo engano, a experimentar essa condição só por ter feito algo na internet. Acrescenta mais ironia, note-se, o fato de que ele fez o mais simples que se pode fazer na rede: publicar arquivos .txt, palavras, puro texto, telegramas que ele não obteve, lembremos, de forma ilegal.

Assange é o criminoso sem crime. Ao longo dos dias que antecederam sua entrega à polícia britânica, os aparatos estatal-político-militar-jurídico dos EUA e estados satélite batiam cabeças, procurando algo de que Assange pudesse ser acusado. Se os telegramas foram vazados por outrem, se tudo o que faz o Wikileaks é publicar, se está garantido o sigilo da fonte e se os documentos são de evidente interesse público, a única punição passível, por traição, espionagem ou coisa mais leve que fosse, caberia exclusivamente a quem vazou. O Wikileaks só publica. Ele se apropria do que a digitalização torna possível, a reprodutibilidade infinita dos arquivos, e do que a internet torna possível, a circulação global da hospedagem dessas reproduções.

Atuando de forma estritamente legal, ele testa o limite da liberdade de expressão da democracia moderna com a publicação de segredos desconfortáveis para o poder. Nesse teste, os EUA (Departamento de Estado, Justiça, Democratas, Republicanos, grande mídia, senso comum) deixaram claro: não se aplica a Primeira Emenda, liberdade de expressão ou coisa que o valha. Uniram-se todos, como em 2003 contra as “armas de destruição em massa” do Iraque. Foi cerco e caça geral a Assange, implacável.

Wikileaks é um relato de inédita hibridez, para o qual ainda não há gênero. Leva algo de todos: épica, ficção científica, policial, novela bizantina, tragédia, farsa e comédia, pelo menos. Quem vem acompanhando a história saberá da pitada de cada uma dessas formas literárias na sua composição. O que me chama a atenção no relato é que lhe falta a característica essencial de um desses gêneros: é um policial sem crime, uma ficção científica sem tecnologia futura, uma novela bizantina sem peregrinação, comédia sem final feliz, tragédia sem herói de estatura trágica, épica sem batalha, farsa sem a mínima graça. Kafka e Orwell, tão diferentes entre si, talvez sejam os dois melhores modelos literários para entender o Wikileaks.

Como em Kafka, o crime de Assange não é uma entidade com existência positiva, para a qual você possa apontar. Assange é um personagem que vem direto d'O Processo, romance no qual K. será sempre culpado por uma razão das mais simples: seu crime é não lembrar-se de qual foi seu crime. Essa é a fórmula genial que encontra Kafka para instalar a culpa de K. como inescapável: o processo se instala contra a memória.

O Advogado-Geral da União do governo Obama, que aceitou não levar à Justiça um núcleo que planejou ilegalmente bombardeios a populações de milhões, levou à morte centenas de milhares, torturou milhares, esse mesmo Advogado-Geral que topou esquecer-se desses singelos crimes e não processá-los, peregrinava pateticamente nos últimos dias em busca de uma lei, um farrapo de artigo em algum lugar que lhe permitisse processar Julian Assange. O melhor que conseguiram foi um apelo ao Ato de Espionagem de 1917, feito em época de guerra global declarada (coisa em que os EUA, evidentemente, não estão) e já detonado várias vezes—mais ilustremente no caso Watergate—pela Suprema Corte.

À semelhança do 1984 de Orwell, o caso Wikileaks gira em torno da vigilância global mas, como notou Umberto Eco num belo texto, ela foi transformada em rua de mão dupla. O Grande Irmão estatal o vigia, mas um geek com boas conexões nas embaixadas também pode vigiar o Grande Irmão. Essa vigilância em mão dupla é ao mesmo tempo uma demonstração do poder da internet e um lembrete amargo de quais são os seus limites. Assange segue preso, com pedido de fiança negado (embora o relato seja que o Juiz se interessou pela quantidade de gente disposta a interceder por ele e vai ouvir apelo) e, salvo segunda ordem, está retido no Reino Unido até o dia 14/12. A acusação que formalmente permitiu a captura é o componente farsesco do caso, numa história que vai de camisinhas furadas em sexo consensual à possíveis contatos das personagens com a CIA.

No campo dos cinco "escolhidos" para repercutir a rede anônima, não resta a menor dúvida: cabeça e tronco acima dos demais está o Guardian, que tem tomado posição, feito jornalismo de verdade, e mantém banco de dados com o texto dos telegramas. Brigando pelo segundo lugar, El país e Spiegel, com o Le Monde seguindo atrás. Acocorado abaixo de todos os demais, rastejante em dignidade e decência, o New York Times, que se acovardou outra vez quando mais era de se esperar jornalismo minimamente íntegro. A área principal da página web do jornal, na noite de 07/12, não incluía uma linha sequer sobre a captura que mobilizou as atenções de ninguém menos que o Departamento de Estado.

Enquanto isso, a entrevista coletiva de Obama acontecia com perguntas sobre o toma-lá-dá-cá das emendas entre Republicanos e Democratas, e silêncio sepulcral sobre o maior escândalo diplomático moderno dos EUA. Nada como a imprensa livre.

A publicação dos telegramas não para, evidentemente, no que é outra originalidade do caso: a não ser que você acredite que a acusação sexual na Suécia foi a razão real pela qual o aparato policial do planeta foi mobilizado para prender Assange, cabe notar que o “crime” que motivou a prisão continuará sendo praticado mesmo com o “criminoso” já capturado. O caso Wikileaks inaugura o crime que continua acontecendo já com o acusado atrás das grades: delito disseminado como entidade anônima e multitudinária na Internet. 100.000 pessoas têm os arquivos do Cablegate, proliferam sites espelho com os telegramas já tornados públicos. E a Intifada está declarada na rede, com convocatórias a ataques contra os sites que boicotaram o Wikileaks.

Atualização: e os EUA estão mesmo tentando com os britânicos e suecos a extradição de Assange para processá-lo por ... espionagem!

Atualização II: No Diário Gauche, há um belo vídeo com entrevista de Assange em Oxford, com legendas e tudo.


* Extraído do blog "o biscoito fino e a massa":
http://www.idelberavelar.com/archives/2010/12/wikileaks_o_1_preso_politico_global_da_internet_e_a_intifada_eletronica.php

quarta-feira, 8 de dezembro de 2010

"A primeira infoguerra séria começou agora. O campo de batalhas é o WikiLeaks. E vocês são os soldados."



Por John Perry Barlow

Julian Assange diviniza tudo que nós consideramos importante. Ele despreza e luta constantemente contra a censura, é possivelmente o troll internacional mais bem sucedido de todos os tempos, e não tem medo de porra nenhuma (nem mesmo do governo dos EUA).

Agora, Julian é o foco principal de uma caçada humana global, tanto no campo físico quanto no virtual. Governos ao redor do mundo estão disputando o prêmio por seu sangue, políticos estão em pé de guerra pelo seu último vazamento, e mesmo seu próprio país o abandonou aos lobos. Online, o WikiLeaks é o foco de massivos ataques DDoS, legislações e extrema prostituição aos incumbentes corruptos que silenciarem este homem.

Portanto, [o grupo] Anonymous (Anônimos) tem a chance de lutar por Julian. Nós temos a chance de lutar contra o futuro opressivo que aparece a nossa frente. Nós temos a chance de lutar na primeira infoguerra jamais disputada.

1. Paypal é o inimigo. Serão planejados [ataques] DDoS, mas no meio tempo, boicotem tudo. Encoragem amigos e família a fazerem o mesmo.

2. Espalhem os documentos já vazados o máximo que puderem. Salvem-os em HD's, os distribua em CD's, espelhe-os em sites e compartilhe-os em torrents. O objetivo final é um DNS humano - algo que só pode ser parado com o desligamento de toda a internet.

3. Vote em Julian na escolha do Homem do Ano da Revista Time. Enquanto isto não ajuda sua causa, irá dar a ele uma necessária exposição pública. (http://tinyurl.com/2wb7ju8)

4. Fale! Twitter, Myspace, Facebook e outras redes sociais são hubs de distribuição de informação. Tenha certeza de que todos que você conhece saibam do que está acontecendo. Se você conseguir convencer todo dia pelo menos uma pessoa a dizer a outra pessoa, o espalhamento da informação será exponencial.

5. Se você estiver disposto, imprima documentos que sejam relevantes em sua área e os distribua. Coloque-os em paradas de ônibus, estações de trem, postes. Seja criativo e atraia a atenção das pessoas. Usar graffiti para espalhar o site do WikiLeaks também é uma grande idéia.

6. Reclame com seu parlamentar, prefeito ou qualquer outro político que você possa contatar. Peça a ele que comente sobre os vazamentos. Grave cada palavra do que ele disser.

7. Proteste! Organize marchas comunitárias, envie petições, seja ativo. Isto não pode acontecer sem números.

Read more: http://tsavkko.blogspot.com/2010/12/operacao-vingar-assange-hackers-em.html#ixzz17ZFqaXr7

terça-feira, 7 de dezembro de 2010

Em entrevista, Assange nega acusações e diz que 'é fascinante ver os tentáculos da elite americana corrupta'



O fundador do site Wikileaks, Julian Assange, falou com exclusividade ao Opera Mundi nesta segunda-feira (06/12). Assange não escondeu a irritação com o congelamento de sua conta bancária na Suíça, por estar registrada em um endereço local, apesar de ele não morar mais no país europeu e com outras ações tomadas contra a organização desde o lançamento de documentos sigilosos de embaixadas dos Estados Unidos.

Assange: observar a reação dos EUA é tão importante quanto ver o material que publicamos

Ele se preparava para se apresentar à polícia britânica, o que aconteceu na manhã de hoje (07/12) em Londres. Assange é acusado de crimes sexuais na Suécia. A acusação não é clara, mas inclui a prática de sexo desprotegido com duas mulheres, na mesma época em dava uma palestra em Estocolmo. Desde o dia 18 de novembro, a justiça sueca expediu mandado de prisão com o objetivo de interrogá-lo por "suspeitas razoáveis de estupro, agressão sexual e coerção". O fundador do Wikileaks deve ser ouvido ainda hoje num tribunal de Westminster, na região central de Londres, onde será decidido se ele será extraditado à Suécia.

Nesse momento, quais acusações pesam sobre você?
São muitas as acusações. A mais séria é que eu e o nosso pessoal praticamos espionagem contra os EUA. Isso é falso. Também a famosa alegação de "estupro" na Suécia. Ela é falsa e vai acabar se extinguindo quando os fatos reais vierem à tona, mas até lá está sendo usada para atacar nossa reputação.

Sobre essa acusação de espionagem, há algum processo judicial correndo?
Não. É uma investigação formal envolvendo os diretores do FBI, da CIA e o advogado-geral norte-americano. A Austrália, meu país, também está conduzindo uma investigação do mesmo tipo - em que se junta todo o governo - e ao mesmo tempo estão asssessorando os EUA. Uma da fontes alegadas para essa investigação, Bradley Manning [militar acusado de ser a fonte do Wikileaks], está preso em confinamento solitário em uma cela na prisão no estado da Virginia, nos EUA. Ele pode pegar até 52 anos de prisão se for condenado por todas as acusações, que incluem espionagem.

Qual a diferença entre o que faz o Wikileaks e espionagem?
O Wikileaks recebe material de "whistle-blowers" (pessoas que denunciam algo errado nas organizações onde trabalham) e jornalistas e os entrega ao público. Nos acusar de espionagem quer dizer que nós teriamos que trabalhar ativamente para adquirir o material e o repassar a um estrangeiro.

No caso da Suécia, o que as mulheres alegam?
Elas dizem que houve sexo consensual. O caso chegou a ser arquivado por 12 horas quando a procuradora-geral em Estocolmo, Eva Finne, leu os depoimentos. Depois foi reaberto, após uma articulação política. Todo esse caso é bastante perturbador. Agora, eles acabaram de congelar minha conta em um banco na Suíça, nosso fundo para pagar minha defesa.

Com base em quê?
Eles estão alegando que eu os coloco em risco. Mas não têm nada que sugira isso, e de qualquer forma isso é falso.

E qual é a sua opinião sobre o congelamento de transferêcias de dinheiro pela empresa PayPal, e o fato de que a Amazon retirou o site do ar? Como você vê essas ações?
É fascinante ver os tentáculos da elite norte-americana corrupta. De certo modo, observar essa reação é tão importante quanto ver o material que publicamos. A Paypal e a Amazon congelaram nossas contas por razões políticas. Com o Paypal, 70 mil euros foram congelados. Com o nosso fundo de defesa, cerca de 31 mil euros.

O que eles alegam?
Eles dizem que estamos fazendo "atividades ilegais", o que é, claro, uma inverdade. Mas estão ecoando as acusações de Hillary Clinton [secretária de Estado norte-americana] sobre como publicamos documentos que podem causar transtornos aos EUA. Mesmo assim, o líder do comitê de segurança nacional no Senado disse com muito orgulho que ele havia ligado para a Amazon e exigido o fechamento no site.

O que o Wikileaks está fazendo para se defender do congelamento das doações?
Nós perdemos 100 mil euros somente nesta semana como resultado do congelamento dos pagamentos. Temos outras contas em bancos - na Islândia e Suécia, por exemplo, que o público pode usar. Estão em um site. Também aceitamos cartões de crédito.

O que mais o Wikileaks está fazendo para se defender?
Nós estamos contando com a diversidade e o apoio de boas pessoas. Temos mais de 350 sites pelo mundo que reproduzem nosso conteúdo. Precisamos disso mais do que nunca.

*Natália Viana é jornalista e colaboradora do Opera Mundi

http://operamundi.uol.com.br/index.php

sexta-feira, 3 de dezembro de 2010

Maria Inês Nassif: Divã para livrar o país da síndrome do quepe



O período militar é um cadáver insepulto. A jovem democracia brasileira tem uma enorme dificuldade de lidar com seu passado. Nos momentos em que os conflitos políticos são de baixa intensidade, a tendência da sociedade é simplesmente jogar esse período negro da vida do país para debaixo do tapete. Quando são de média intensidade, o passado põe a cabeça de fora e lembra que continua no ar, como uma nuvem, e a chuva pode desabar a qualquer momento sobre nossas cabeças.

Por Maria Inês Nassif*


Em situações de grandes conflitos, como no recente período eleitoral, grupos sociais mais conservadores retiram do embornal um discurso que parece ter saído da boca de um general-presidente, com grande espaço para teorias conspiratórias dando conta de perigosas "ameaças comunistas".

Como o uso do cachimbo normalmente entorta a boca, os movimentos políticos, desde o pré-64, voltam sempre para a lógica segundo a qual um lado sempre deve estar na ofensiva e o outro, na defensiva. A contaminação da oposição pelo velho udenismo trouxe junto o hábito de pedir a tutela dos quartéis, quando seu projeto político não consegue se viabilizar pelo voto. Mas uma das coisas que alimenta a recaída permanente da elite brasileira ao conservadorismo - e ao militarismo - é o outro lado. O velho PSD, de Tancredo Neves, também permanece como padrão de comportamento político: a recusa a qualquer tipo de confronto, em especial quando pode resvalar na área militar. Os dois lados se alimentam de um consenso forjado sabe-se lá onde, de que a direita tem legitimidade para levar o confronto ao limite, enquanto, do centro à esquerda, os atores políticos tornam-se irresponsáveis se não estiverem sempre conciliando.

As Forças Armadas são peça central nas situações de confronto: não só assimilam apelos de tutela da democracia, como são a instituição que avaliza as pressões de um grupo minoritário - de direita - sobre o resto da sociedade. A lembrança do passado só vem à cena política quando serve a esse jogo de pressão.

O Ministério da Defesa, concebido teoricamente para submeter o poder militar às instituições democráticas, nem bem nasceu e parece estar contaminado pela visão udenista das Forças Armadas, que requer sempre uma ação pessedista, de conciliação, para evitar o pior. O ministro Nelson Jobim, que o governo Lula considera ter desempenhado um papel importante na consolidação do Ministério da Defesa, é tido como um ponto de equilíbrio não por ter assumido o comando das armas, mas por ter exercido um papel de mediador das pressões militares junto a um governo civil de esquerda.

O vazamento de documentos relativos ao ministro, pelo Wikileaks, trouxe à luz provas de que as forças militares continuam um capítulo à parte na história da democracia brasileira - e isso, mesmo quando o seu chefe é civil. Um ministro da Defesa que foi mantido e se fortaleceu nas brigas que comprou dentro do governo, com colegas mais comprometidos com visões não-conservadoras sobre os Direitos Humanos e sobre a forma de lidar com o passado autoritário do país, expôs as suas divergências com o Ministério das Relações Exteriores a ninguém menos que o embaixador dos Estados Unidos no Brasil. Gentilmente, cedeu ao embaixador a informação, dada confidencialmente pelo seu chefe, o presidente da República, sobre o estado de saúde do presidente da Bolívia, Evo Morales. As inconfidências ganham os jornais dias depois de Jobim ter sido confirmado, na mesma pasta, para o próximo governo. Continua ministro de Lula e será o ministro de Dilma Rousseff.

O governo Dilma acena para a manutenção de uma situação em que o Ministério da Defesa - e portanto as Forças Armadas - não se integra a um governo legitimamente eleito, mas se mantém no governo com altíssimo grau de autonomia, graças a ondas de pânico criadas por grupos de direita. Paga o mico das inconfidências de "um ministro da Defesa invulgarmente ativo", segundo definição do próprio Sobel em um de seus telegramas.

A falta de reação a ofensivas da direita tem seu preço. As Forças Armadas são um terreno fértil à pregação conservadora e a absorve com rapidez e clareza. Não deve ser à-toa que, depois de um processo eleitoral particularmente radicalizado - onde prevaleceu a lógica do udenismo que confronta e apela aos quartéis e do pessedismo que concilia - que a turma que se forma este ano na Academia Militar de Agulhas Negras (Aman) tenha se batizado com o nome do general Emílio Garrastazu Médici, presidente militar do período mais sangrento da ditadura.

Os militares se retiraram para os quartéis, mas é evidente que continuaram reproduzindo internamente uma ideologia altamente conservadora, que não afasta o papel de tutela sobre a sociedade civil. Isso aconteceu porque não houve uma contra-ofensiva capaz de colocar outra visão sobre o papel dos militares na sociedade e fazê-la dominante. A discussão do aprimoramento da democracia deve passar por uma profunda revisão do papel das Forças Armadas e por uma integração, de fato, da instituição nos esforços democráticos da sociedade.

A propósito: as consultas sobre os processos contra os adversários políticos da ditadura instruídos pela Justiça Militar podem ser consultados na Unicamp, que recebeu todos os arquivos reunidos pelo grupo Tortura Nunca Mais, abrigado na Arquidiocese de São Paulo, durante a ditadura. O grupo copiou os processos na Justiça Militar e, com base neles, fez um importante trabalho de denúncia de torturas e assassinatos de opositores políticos do regime. O trabalho final do grupo assume como legítima a ideia de que as denúncias de tortura por parte dos presos políticos, feitas no período à Justiça Militar, tornam sem valor as informações obtidas por esses meios. Para saber o que fizeram os presos políticos para se tornarem presos políticos, é mais garantido que se pergunte isso a eles hoje. Na democracia e em liberdade.

* repórter especial de Política, para o jornal Valor Econômico

Retirado do Portal Vermelho:
http://www.vermelho.org.br/noticia.php?id_noticia=142795&id_secao=1

quarta-feira, 1 de dezembro de 2010

Wikileaks: vida dura, num mundo sem hippies

Por Alex Moore
Tradução: Caia Fittipaldi


Em 1971, Daniel Ellsberg vazou para a opinião pública um bloco de documentos altamente secretos, do governo dos EUA, sobre a Guerra do Vietnã, conhecido como The Pentagon Papers [Documentos do Pentágono]. Aqueles documentos comprovaram, pela primeira vez, algo de que muita gente já suspeitava: que o governo dos EUA mentia aos cidadãos. Enquanto Lyndon Johnson dizia que pretendia promover a retirada e a “desescalada”, os Documentos do Pentágono revelaram o que de fato o governo já estava fazendo: promovendo escalada massiva na guerra do Vietnã, autorizando missões de ataque também em territórios do Camboja e Laos.

Ellsberg enfrentou ameaças de prisão, de assassinado, de condenação por alta traição – o que se pode imaginar e também o inimaginável, por expor a verdade ao mundo. Conseguiu obter e divulgar a primeira evidência tangível de que o governo dos EUA mentira descaradamente aos cidadãos. Ninguém podia prever, então, o que aconteceria depois daquele momento de medo e catarse.

Alguns anos depois, já ninguém pensaria em condenar Ellsberg por expor a verdade, e todos condenávamos os governos corruptos. Lembramos do incidente no Golfo de Tonkin como mais uma mentira divulgada pelo governo, não como plano que teria gorado porque teria sido denunciado por um traidor, empenhado em vazar segredos de Estado. Ellsberg, em pouco tempo, passou a ser tratado como herói, não como traidor.

Mas Ellsberg viveu numa geração de hippies, que valorizava a integridade e a verdade como princípios de vida. Sua revelação incendiou a indignação pública como faísca em mato seco.

Quarenta anos depois, Julian Assange apresenta-se no cenário mundial com sua organização WikiLeaks, como um Ellsberg do século 21. É homem sem nacionalidade, e divulga pela net as informações que tem e deseja distribuir – retrato interessante do mundo contemporâneo. Sua organização deixa vazar documentos em escala jamais vista antes, muito mais ampla que as mil páginas dos Documentos do Pentágono. O que revela, inclusive informação nova sobre assassinatos e tortura no Iraque depois de Abu Ghraib. Entre elas, a notícia de 66.081 mortos iraquianos civis, provavelmente ainda mais chocante que as informações contidas nos Documentos do Pentágono. E, surpreendentemente, todos só falam sobre o homem que vazou a informação, que seria alguma coisa entre um idiota e um traidor; e ninguém comenta o conteúdo das novas informações.

Todo o noticiário sobre WikiLeaks parece concentrado sobre acusações de crime sexual que teria sido praticado pelo autor dos vazamentos na Suécia, ou sobre notícias de que o homem teria personalidade de ditador, o que teria levado vários dos voluntários que teriam trabalhado com ele a desistir da missão. Mídia alguma se dedica a repercutir o conteúdo dos arquivos vazados. Daniel Ellsberg diz ao New York Times que esperou “quarenta anos por alguém que divulgasse informação secreta em escala que realmente fizesse diferença”. Mas a verdade vazada por WiliLeaks parece não fazer diferença alguma. Fato é que, sim, o mundo mudou muito entre os anos de Ellsberg e os anos de Assange. Hoje, quando a nova informação que Assange afinal expôs ao mundo deveria ter provocado protestos de massa e clamor crescente por transparência e responsabilidade em tudo que os governos digam aos cidadãos através da mídia, a espantosa maioria dos cidadãos e absolutamente toda da mídia só faz falar de/sobre Assange, e em quase todos os casos contra Assange.

Não estou dizendo que Julian Assange não molestou alguém na Suécia; se o fez, deve ser condenado. O que estou dizendo é que é muito evidente o motivo pelo qual interessa à mídia e aos críticos de Assange desacreditá-lo. Ao mesmo tempo, se se considera que Assange reconheceu que manteve relações com “fãs”, mas que foram relações de sexo consensual, é também suspeitamente evidente o interesse que muitos podem ter em desacreditá-lo “em geral”, apresentá-lo, em geral, como doido (além de estuprador perverso).

É possível que Assange tenha mentido sobre suas aventuras sexuais, é possível que o que dizem alguns de seus ex-funcionários tenha fundamento na realidade, e que Assange seja chefe dominador, talvez, mesmo, tirânico. Nada disso tem qualquer relação com os documentos vazados sobre a guerra do Iraque. Os norte-americanos e o mundo esqueceram já, completamente, que Martin Luther King, Jr. envolveu-se em mais de uma aventura extraconjugal. Mas a vida e a obra que construiu, a mensagem de sua vida, encontraram eco numa geração inteira de norte-americanos comprometidos com o projeto da mudança social.

Assange é hoje apátrida, sem casa, à procura de um país que o receba (perdeu recentemente a cidadania sueca); e o New York Times descreve-o literalmente como “fugitivo”, depois de rápida passagem pela Islândia. Mas Assange é excluído hoje, sobretudo, porque é figura de um “sem-teto ideológico”.

Quarenta anos depois, David Ellsberg diz que sente uma espécie de ‘irmandade’ com Assange, mas irmandade que não se vê em maior escala. Os documentos expostos por Assange não inspiram passeatas em direção a Washington nem qualquer tipo de protestos visíveis. O presidente Barack Obama, apesar de toda a retórica eleitoral sobre transparência e integridade, não elogiou Assange nem disse dele que seria um novo “campeão da verdade”. O Pentágono, de fato, não faz outra coisa que tentar silenciá-lo. E até governos estrangeiros, cujas agendas nada têm a ver com segredos militares ocultados, não se apressam em oferecer abrigo ou cidadania a Assange.

É como se Assange tivesse nascido em momento errado. Como se tivesse de esforçar-se muito para impor a verdade num mundo que já não manifesta qualquer apetite pela verdade. Sem aliados, nômade também no plano ideológico, não se sabe por quanto tempo a voz de Julian Assange conseguirá continuar a vazar fatos. Historicamente, as principais vozes de oposição que o mundo conheceu – de Martin Luther King a Malcolm X e John Lennon – parecem sempre encontrar pela frente, mais cedo ou mais tarde, forças que as silenciam e calam.


*Do Outras Palavras
http://www.outraspalavras.net/2010/11/09/a-dificil-luta-de-julian-assange-em-mundo-sem-hippies/